A 12 V, la ley de Ohm manda: para una potencia dada, la resistencia está fijada y con ella el diámetro y la longitud del hilo. R = U² ÷ P, así que 40 W a 12 V piden 3,6 Ω y 20 W piden 7,2 Ω. No hay margen para improvisar: la resistencia del circuito completo, incluidos conectores y cableado, tiene que caer cerca de ese valor.
De ahí sale la primera consecuencia de diseño: con tensiones tan bajas, el hilo útil es fino y largo, o bien se reparte en varios ramales en paralelo para no concentrar la corriente en un solo conductor. Un hilo grueso tendría una resistencia por metro demasiado baja y exigiría longitudes imposibles de colocar en el asiento.
Con Cr20Ni80 y ρ20 1,09 μΩ·m, la resistencia por metro depende solo del diámetro. La tabla resuelve el caso de 40 W a 12 V, es decir, 3,6 Ω.
| Diámetro | R/L, Ω/m | Longitud para 3,6 Ω | Superficie | Carga superficial |
|---|---|---|---|---|
| 0,25 mm | 22,2 | 162 mm | 1,3 cm² | 31 W/cm² |
| 0,35 mm | 11,3 | 318 mm | 3,5 cm² | 11,4 W/cm² |
| 0,50 mm | 5,55 | 649 mm | 10,2 cm² | 3,9 W/cm² |
| 0,80 mm | 2,17 | 1,66 m | 41,7 cm² | 0,96 W/cm² |
Las cuatro filas dan la misma potencia y la misma resistencia; lo que cambia es la superficie que la disipa. En un asiento el hilo va embebido o cosido contra la espuma, así que la carga superficial alta no se traduce en temperatura alta del aire, sino en temperatura local del hilo y de la tela que tiene al lado. Ese es el número que hay que vigilar.
Un asiento se dobla cientos de veces al año. Cada flexión impone una deformación en la superficie del hilo, y cuanto menor es el diámetro, menor es la deformación para el mismo radio de curvatura. Esa es la razón física por la que el asiento admite hilo fino y no lo admite un elemento rígido: el hilo fino se adapta al tejido y reparte la deformación.
La contrapartida es la manipulación. Un hilo de 0,25 mm se corta con cualquier rebaba y se daña al coserlo; el estado recocido blando ayuda, pero el proceso de montaje tiene que estar controlado. Las roturas de asiento suelen ocurrir en el punto de fijación o en el pliegue, no en el centro del tramo recto.
Que el nicromo llegue a 1200 °C no significa que el asiento pueda acercarse a esa cifra. Sobre el hilo hay barniz, cinta textil, espuma y tapicería, y el conjunto se queda limitado por la capa menos resistente. El techo real del sistema lo pone la temperatura que tolera el material que está en contacto con el hilo, y ese dato hay que confirmarlo según las condiciones concretas de cada diseño.
Por eso el control de temperatura se hace con termistor o con sonda en la superficie, no con un cálculo teórico. Un asiento que en banco alcanza 45 °C puede pasar de 60 °C en un coche al sol, con el mismo hilo y la misma potencia.
| Aleación | ρ20, μΩ·m | Temperatura, °C | Papel |
|---|---|---|---|
| Cr20Ni80 | 1,09 | 1200 | Hilo calefactor del asiento |
| Cr15Ni60 | 1,12 | 1150 | Alternativa con hierro |
| Cr20Ni35 | 1,04 | 1050 | Baja temperatura, más barato en níquel |
| Ni200 | 0,096 | 600 | Conducción y terminales, no calefacción |
La oferta se prepara con cuatro datos: aleación, medida, cantidad y lugar de entrega. Respondemos con precio y plazo en un día laborable; cada lote se acompaña del informe de composición química y de control dimensional con el número de colada.
Porque a 12 V su resistencia por metro es demasiado baja para llegar a 3,6 Ω en una longitud colocable.
Para calentar, no: con 0,096 μΩ·m haría falta 11,4 veces más hilo que con nicromo.
Con hilo recocido blando, radios amplios y sin fijaciones rígidas en los pliegues.
La fija el conjunto, no el hilo: hay que confirmarlo según las condiciones concretas del diseño.
Fuentes: GB/T 1234 (aleaciones de calefacción de alta resistividad); ASTM B344; DIN 17470 / 17471; fichas publicadas de fabricante. Las equivalencias de designación son comerciales y no constituyen garantía de intercambiabilidad: la aceptación final se hace contra la composición y la medida acordadas en el pedido.